14 de septiembre de 2015

Cada cual




















Jugar.
Manifestar la esencia.
Llenarnos de puertas
de espacios
de líneas
de bordes
de pájaros que cerca anuncian
la concreción
de toda epifanía.
Cantar
amar el propio juego
el desfile de imágenes en la luz.
Amar la luz en toda grieta
en toda interrupción.
Entregar al aire
los hilos invisibles o dorados
los puentes
la transparencia
lo que conecta
un sentido con otro,
amar los escalones
las piedras brillantes
que indican
el camino a seguir.




8 de septiembre de 2015

Ir

























Espejo.
Vientre en la luz.
Dame los racimos oxidados
los túneles
la sombra viscosa.
Arde por dentro
el infinito
y se desenvuelve al cantar.
Espejo
o trampa a la que me sujeto,
barco móvil,
dame los racimos fermentados
de mi niñez,
los árboles y la bicicleta,
el túnel del tiempo
la sombra ajada.
Arden por fuera los sueños
la vida con su flecha dentro de mí.
Espejo
o borde quieto
aljibe constante,
dame el perfume de aquellos frutos
ya invisibles,
aquella siesta en el árbol
o en algún túnel inventado
o en la bicicleta con la que jugué
carreras al viento.
Dame ese altar eterno
coronado por jazmines y olor a tierra.
Dame espejo
una vez más
cada reflejo
cada puente de agua,
dame una vez más y
de una sola vez
esa moneda del todo y nada
de mi infancia,
necesito enterrar ese paisaje
como es debido,
en una ceremonia pequeña
de fuego y agua,
dame
cada segundo desde
el ahora hacia atrás,
necesito cantar
con voz de agua
con agua que corre y limpia
los árboles dorados,
y los deja descansar en algún lugar de mí,
en mi sombra vibrante
en las puertas secretas
en las escaleras
en diminutos jardines enredados
a mis huesos.




Modelito / Samara


5 de septiembre de 2015

velocidad luz


























Trepidación mental.
Pasos en círculos.
Reptar dentro
de un bolsillo.
Abrir la heladera
buscando respuestas.
Caminar en zig zag
oyendo cómo un pájaro
canta dentro
recordando una vieja primavera
un traje angosto
donde ya no cabemos
un traje con vuelo
y bordados de color.
Trepidación mental
anuncia
el paso del tiempo
como espiga que se estira
en mitad de las horas
de la risa
de la heladera en la que abandonamos
algún pensamiento
alguna conclusión
alguna falacia pasajera.
Mente que come a mente.
Tiempo que come tiempo.
Ruinas en mitad de mi nombre
reconstruyendo viejas primaveras
con nuevos jazmines.
Popurrí de imágenes
planos-secuencias
raptos.
Vida que come vida.
Abrir la heladera
pensando
en que ya no querés pensar.
Una manzana con conciencia de sí
se come tu cara
de un bocado.
Vida que pasa como un rayo.





23 de agosto de 2015

18 de agosto de 2015

Crear o morir
















Algún día

alguien

va a leer.

Algún día

alguien

va a arrastrarse

en mitad de la guerra

y va llenar de sangre el poema

y lo va a habitar

y lo volverá suyo.

Algún día

será tanto el ruido

o el silencio que te ensordece

que vas a intentar algo,

tal vez las últimas apuestas

de tu corazón gastado.

Algún día

alguien

va a arrastrarse

entre el odio

entre la guerra

entre la destrucción

y se va a subir a tu poema

para tan sólo

respirar.

Algún día

todo

engaño

caerá por su propio peso

y sólo quedará

un camino estrecho

casi imperceptible

casi mudo.

Algún día alguien

cansado de vivir una vida ajena

se levantará decidido

a vivir su propia vida

a crearla desde la nada

o desde el horror

a intentar la belleza en mitad de la destrucción.

Algún día

alguien como vos

va a surgir desde su vida ensangrentada

hacia las últimas ventanas con sol.




Foto / Poesía : Candelaria Rivero












17 de agosto de 2015

Resurreción diamante













Y si la resurreción
aguarda en forma de cristal
o de palabra
que yace dispuesta en lo invisible
aguardando ser empuñada.
Y si la resurrección
se abandona al juego de los días
al ajedrez que se libra
entre la sed y el tiempo.
Y si estás
a un paso
de una gran decisión
o tan sólo vas
en la dirección de los barcos
y cantás pero sin voz
en un puerto dibujado por un ángel.
Y si la resurreción
ya comenzó a gestarse
en tus entrañas
y en cada átomo de tu cuerpo
y en lo que reflejan tus palabras vencidas.
Y si esto que pasa
esto que olvidás
esto que sostenés
o dejás caer
es sólo andar por el recuerdo
entre diamantes ya conocidos..


Modelo: María Gomez
Foto / Poesía: Cande Rivero



13 de agosto de 2015

Nube




















Aquí
en la cima
de esta nube,
o reptando entre flores subterráneas
sostengo mi pequeño esqueleto.
Es la lluvia
llegando hasta nosotros,
es el aleteo
de una mariposa
al otro lado del mundo.
Las manos del aire
me reinventan.
Me quedo serena.
Posible o imposible.
Abeja en plena humedad,
cataclismo desordenado
pero que carga dentro
un sitio exacto
un pequeño pantano
en mitad de la sangre
donde reacomodar las piezas,
o intentar otro juego
más allá del juego que proponen las sombras.
Aquí
en el centro
exacto
donde se combina el delirio
y el perfume alado del agua
que llega de lejos
y pega
y retumba dentro
como el golpe de las alas
del ángel
en la memoria quebradiza y húmeda
fugitiva
huidiza
inalcanzable
diluyéndose entre los huesos
de mi pequeño esqueleto
de mi eterna sed,
como el golpe suave
de las alas de una mariposa
en mi jardín de agua.



Suelto globos de color en el paisaje blanco. Adentro de la imagen veo a la niña que tiembla. Le acerco por un borde una cano...