8 de noviembre de 2016

Aprendizajes





















El amor incondicional
lo aprendí de mi vieja,
la eternidad
la aprendí con una cámara de fotos,
los mundos paralelos
los conocí leyendo,
la paciencia
la aprendí teniendo gatos,
el compartir
lo aprendí de una amiga
que me invitó a comer
cuando se estaba quedando sin dinero,
la sonrisa
la aprendí de los niños,
el infinito
lo conocí en una mancha de humedad,
la poesía
la aprendí de la lluvia,
las matemáticas
las aprendí contando escalones de escaleras
y baldosas rotas,
la geografía la aprendí
quedándome cuando me quise ir,
la libertad
la aprendí andando en bicicleta,
la esperanza
la aprendí de la hiedra que emerge
desde abajo del muro en ruinas,
que todo pasa y que cada día promete algo nuevo
lo aprendí de mi abuela: "a dormir que mañana será otro día".
la aventura la aprendí trepando a un árbol y leyendo historietas,
el silencio lo aprendí de grande, cuando aprendí a meditar,
la magia
la aprendí en un sueño.
Ahora intento desaprender la rabia y el desamor
que aún hacen de las suyas
cada vez que me distraigo.




Texto y Fotografía por Cande.



25 de octubre de 2016

Rima del adulto


                                     
















                                                    A Agus (la buena niña que todo lo rima)


Din don
din don dan
a la una
a las dos
te podrás escapar
si las brujas te ven
hoy se vuelve a sellar
ese pacto en la sed
cabalgando hacia el mar.
Din don
din don dan
que la vida se gasta
que el reloj se derrite
que no somos gigantes
ni astronautas de cera
ni campeones de fábula
solo nuestra quimera,
es la llama invencible
la que encienden las brujas
al costado del tiempo
cuando la sangre puja
y abrirá una canción
tu destino improbable
sortearás los caminos
hasta desembaucarte,
que no hay red
sin payaso
ni carroza a las doce
que es el fin de ese cuento
y otra luz hoy se abre.


Poesía/ Fotografía por Cande Rivero

8 de septiembre de 2016

Esencia



















Diste vueltas
una y otra vez.
Algo en vos está quebrado,
mutilado,
agonizando.
Construiste un circo
con apariencias,
espejos de colores,
veneno.
Te quedaste sin aire.
Te cansaste de fingir,
de poner energía ahí afuera,
de esperar lo que no ocurrirá.
Todo va cayendo
incluso
tu cuidada vestidura,
tus creencias,
tu máscara de papel cometa.
No hay nada ahí.
No hay nada, ya ves.
Llegaste a lo vacío
y es letal
el sonido de la verdad.
Pero no hay nada más puro
y valió la pena.
Ahora
unos cuantos pájaros
atraviesan el frío,
se demoran en tu boca
y te es dado sonreir.
Se abre la compuerta,
te estás esperando
te estás recibiendo
te estás encontrando.
Es todo lo que hay,
ya ves.








15 de agosto de 2016

Civilización litoral

























Bautizamos la isla.
Armamos nuestro pequeño templo civilizado,
nuestra carcaza de lata
muy bien construida con restos,
con lo que la humanidad ha podido darse
a sí misma.
Implantamos un esqueleto lleno de chatarra
en la isla sonora.
Le llamamos casa.
Pensábamos que el lugar se iba a llenar
de grillos serpientes caracoles.
Pero no.
Tal vez desconfiaron de nuestra guarida.
Tal vez lo que nosotros llamamos hogar
tenga poco de hogar
poco de tierra
poco de vida.
Así que ahí quedó
la instalación,
abrazada por aguas
que saben siempre querer lo que tocan
sin importar el nombre.
Los adorados camalotes
le hicieron espacio entre sus brazos,
y la imagen susurra bajito:
por acá...
por acá pasó el hombre.



Foto / Poesía: Cande Rivero

24 de junio de 2016

Cosas del nacer II






















Cercanamente
oímos tus diminutos pasos.
Mientras
tejemos y destejemos
nuestra memoria.
Bajamos por toboganes
para sellar la propia infancia
y dejarla ir.
Nos abrimos y nos cerramos
como ostras marinas
frente al encanto abrumador
o al desconcierto.
Todo es verdad.
Y tu tambor
que viene golpeando desde lejos
ya casi se une a nuestro tiempo.
Qué es la eternidad?
cómo es que trepaste
entre los frutos salvajes
de lo desconocido
buscándonos en el espacio,
repitiendo nuestros nombres
hasta unirlos?
cómo es que te desprendés
desde nuestra esencia
hacia el aire
hacia los colores
hacia la inmensidad.
Ya sabrás,
ya habrá tiempo
para que dibujes y desdibujes
tu destino,
para que avances o vuelvas hacia atrás
en busca de tu alimento,
en busca de tu sentido.
Sólo tenés que saber
que desde hace días te esperamos,
y en cada pausa de pensamiento
se abrió un espejo
en donde te abrazamos
y te oímos cantar
ente flores de agua
en tu agua de sueño.






31 de mayo de 2016

Cosas del nacer (1)




















Quién se acerca a la torre con sus pies en el agua,
quién indaga en la superficie algún valle profundo,
quién se derrota a sí mismo para al fin liberarse,
quién abre caminos en un cuenco de sal,
quién husmea en la noche, qué serpiente guerrera,
quién adormece a su sombra hasta quedar detenido,
quién salta de barrera en barrera
las mil pruebas de oro.
Quién percibe que acá,
en el borde del mundo,
una campana suena recordando lo inminente.
Me gusta esta habitación
porque aunque es blanca y es fría
tiene una ventana por donde se ven los árboles.
Todo está quieto
preciso,
sigiloso el andar hacia la sangre primera.
Somos varios los que estamos por nacer
y aún 
hay un tigre
que ronda y ronda
en el monte iluminado.


Foto / Poesía: Cande Rivero










13 de marzo de 2016

La luz que vendrá












La luz que vendrá

Entonces el puñal.
Tu esqueleto
empujando hacia la luz
pidiendo reconvertirse.
Éramos mariposas,
me dijiste,
espías en el mundo de los otros.
Entonces el filo del puñal.
Agua fresca entrando en los labios.
Tu cuerpo
empuja hacia su límite
pidiendo disolverse.
La cima sensible de tu vida.
Las horas amontonadas en el atrás.
El tiempo como látigo.
Éramos barcos,
te dije,
animales alados
en el aire secreto
de lo que aún no es.
Hoy presiento
tu forma detenida,
los gajos de tu luz a contramano.
La cima sensible
donde nos fue dado
vivir,
arriesgar palabras
como pequeños eslabones
dispuestos en la eternidad.
Tu cielo empuja hacia lo cierto,
con corona de flores
y sigiloso como un animal que repta.
Somos camino,
te dije,
sonido inconsistente que renuncia
a toda forma de encarcelarse.
Vamos y venimos,
con el cuerpo dispuesto
a recibir esa luz
que desde lejos canta,
esa luz
que desde lejos se aproxima.


Poema incluído en FÉNIX / Año 2015 / Ediciones Jardín de luz

Foto: Cande Rivero






Suelto globos de color en el paisaje blanco. Adentro de la imagen veo a la niña que tiembla. Le acerco por un borde una cano...