30 de septiembre de 2014

Yendo desde el limbo hacia la ciudad prometida
















No me llevaré a viajar
ti tus palabras ni tu silencio
ni lo que hay antes
de cada palabra 
de cada silencio
ni lo que hay después.
Ya no el amor como un péndulo
entre promesa y herida.
No me llevaré los intentos
ni lo que hay entre
dos palabras que se parecen
dos silencios que se parecen
dos cuerpos que se parecen.
Ya no el amor
como armadura
ni como espejismo
mejor dicho
ya no las formas quietas que dicen ser amor
las formas cobardes que dicen ser amor
las formas muertas entre tu nombre y mi nombre.
No me llevaré a viajar
nada de lo que haya sido pronunciado en nombre del amor
nada que haya hecho del amor
una alfombra donde esconder el miedo
una cementerio donde sepultar el miedo
una boca que crece hacia dentro 
donde el miedo creció como una hiedra
hasta poblarlo todo.
Verás que me voy liviana.
Verás que me voy vacía.
Y dice una voz en mi sueño en mi corazón estropeado
que así debe ser.




Poesía: Candelita   Foto: Meli Rodriguez








Ceremonia muda




























Haré silencio.
Por mí.
Por vos.
Por todas las formas del engaño.
Por las banderas que sangran.
Por los árboles que no vuelven.
Haré silencio por tu cruz.
Haré silencio
lo prometo
y dejaré que las palabras
crezcan solas,
sin el peso letal que le dieron mis dedos
sin el peso letal de mi pensamiento.
Haré silencio
y me quedaré atrás
junto a barcos y puentes
junto a siestas
que ya son islas abandonadas.
Y me quedaré en silencio
caminando desnuda en mi propio laberinto
en el baldío sin pájaros
en el cielo y en el perfume
de las pequeñas muertes.
Junto a cosas que no pueden
ni salvarse
ni ordenarse en estantes
ni volverse a mirar.


Foto / Poesía por Cande Rivero



26 de septiembre de 2014

Poema destruido o indicios de un apocalipsis inminente























Me horroriza
la manera en que
apilamos ego sobre ego
como una montañita de arena
que se empeña en alcanzar las nubes.

Pero si
estamos hechos de la misma materia,
pero si
un beso de los astros
nos dio vida.

Pregunto horrorizada:
para qué untar la piel con una bandera
con un nombre
con una forma fija.
Para qué la crucificación cotidiana,
constante,
de unos contra otros,
nombre contra nombre.

Para qué señalar en lo alto
la idea de la verdad si
la verdad no es una idea,
si ella es todo lo que hay
y no necesito señalarse,
si ella sabe muy bien completarse a sí misma.

Alguien canta una canción
para tapar el sonido de la guerra.

Algo habita
en ese lugar
que dejamos libre
que dejamos desierto
que dejamos morir.

Algo crece sin nosotros.

Yo empuño horrorizada
un arma que se vuelve poema
y miro el estampido de la tinta-sangre
sobre el fin de mi especie.



Foto y poesía por Cande Rivero




Primerísimo primer plano o semicrónicas para un apocalipsis inminente





















Pregunto si esto que hacemos
tendrá sentido
si esto en lo que creo
como plantar amar salvar
podrá reproducirse.
Pregunto qué tan lejos llegaran las alitas del militar
que tan hondo pisarán las botitas del militar.
Pregunto si esto que parece ir en una dirección
puede detenerse y saltar al carril opuesto
así como crecen flores silvestres en el cemento
así como el sueño es de alguna manera
una revolución cotidiana
donde se realiza lo prohibido
donde respira lo que no puede.
Pregunto qué quieren
qué buscan
los que esperan moda en mi poesía
tendencia en mi poesía,
adornos.
Me pregunto qué podemos decir
entre todos
que viaje en el tiempo
hacia lo que vendrá.
Sea desierto o sangre
Sea un regreso al silencio original.
Me pregunto por qué las pequeñas muertes
no nos enseñan
de una vez y para siempre
a ser amantes zen
a no buscar la quinta pata
a dejar latir el corazón entre las manos
frente a todo riesgo
latiendo adelante de toda furia
latiendo en un primerísimo primer plano
aunque atrás todo parezca destrucción.



Foto y poesía por Cande Rivero

25 de septiembre de 2014

Ángel o poesía a los ojos que me salvan





















Vamos.
Llamemos al ángel.
Que tal vez sea esta
la última oscuridad.
Vamos que las flores ya sangraron
ya se volvieron memoria
ya se unieron al sol.
Vamos que tal vez haya sonidos
que merezcan ser guardados dentro
como pequeñas piedras
ahí donde no hay continuidad,
ahí donde descansan
los finales
los principios,
o el cielo yendo cada vez hacia la tierra
a través de las palabras,
o la tierra yendo cada vez
hacia todo el cielo
hacia todo lo que parece detenido.
Vamos que el ángel
tiene huesos y corazón
y visita tu amor
como un espía
y llama a la puerta
una y otra vez
para reunirnos.
Vamos que el ángel llega
a besar tu día y sin preguntas.
Y tal vez sea el amor
todo lo que nos pertenezca.
Y tal vez miremos
esta vez
la marcha silenciosa
la batalla final
reconociendo al fin
lo verdadero.




Foto / Poesía por Candelita

 (a Leo, Meli, Marti, Fer, Gastón y Rodri)

19 de septiembre de 2014

Estación
















Ya no palabras.
Ya no intentos.
Ya no poner una cosa
en lugar de otra.
Ya no el juego
de vestirse o desnudarse.
Ya no más adornos
ni apariencias.
Sé que estás
en el viento que corre entre mis dedos.
Sé que estoy en tu latido.
Y es todo lo que hay
y es todo lo que importa.










Un poema en el fin del tiempo






















Cómo haré el poema
que sea tu alimento,
cómo haré el poema
en donde puedas dormir.
Cómo sostendré entre toda la guerra
una palabra sagrada
una palabra salida de otro mundo.
Cómo haré el poema
que planee junto al viento que destruye
que planee junto a las palabras que destruyen.
Cómo haré el poema
que merezca ser escrito cuando todo duela.






Suelto globos de color en el paisaje blanco. Adentro de la imagen veo a la niña que tiembla. Le acerco por un borde una cano...