Nube




















Aquí
en la cima
de esta nube,
o reptando entre flores subterráneas
sostengo mi pequeño esqueleto.
Es la lluvia
llegando hasta nosotros,
es el aleteo
de una mariposa
al otro lado del mundo.
Las manos del aire
me reinventan.
Me quedo serena.
Posible o imposible.
Abeja en plena humedad,
cataclismo desordenado
pero que carga dentro
un sitio exacto
un pequeño pantano
en mitad de la sangre
donde reacomodar las piezas,
o intentar otro juego
más allá del juego que proponen las sombras.
Aquí
en el centro
exacto
donde se combina el delirio
y el perfume alado del agua
que llega de lejos
y pega
y retumba dentro
como el golpe de las alas
del ángel
en la memoria quebradiza y húmeda
fugitiva
huidiza
inalcanzable
diluyéndose entre los huesos
de mi pequeño esqueleto
de mi eterna sed,
como el golpe suave
de las alas de una mariposa
en mi jardín de agua.



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