Niño caracol.
Niño estrella.
Pequeña cosa no nacida.
Yo quería darte un poema con árboles
un poema-árbol
que cantara desde la tierra hacia el cielo.
Yo quería un poema de ramas gordas
donde podamos entrar todos
y cantar mirándonos a los ojos.
Niño que corre desde lo lejos
hasta esta casa seca
hasta este desierto que resuena en mí
como un latido abandonado por alguna sombra
alguna bota de señor sin corazón
sin sangre-savia que viaje en su cuerpo
sin viento sin raíz sin ala.
Niño que no tendrás ya nada de este espejo
de este bosque donde inventé palabras
creyendo que salvaban
o impedían destruir
y se volvió seco el refugio que había prometido
y los hombres
que dicen ser mis hermanos
gritaron tan fuerte que no quedó nada
destrozaron el árbol y el poema
y callaron tanto que no quedó nada.


___________________________________


Dibujar un árbol.
Sin la herida
sin la herida que le dimos.
Dibujar un árbol que se continúa en un sueño
en una raíz que lleva algo de nuestros nombres.
Acunar la miseria que aprendimos
y dejarla volar lejos
y dibujar un paisaje dibujar su lamento
como un hilo de sangre en la memoria
dibujar un paisaje sostenido por nuestra lucha
donde la raíz pueda crecer en paz
y el mal no sepa florecer
ni pueda repetirse.




___________________________________


Me abracé a ese árbol.
Me abracé a lo vivo.
Anduve por el cielo por la savia
comí el color de una fruta naciendo.
Me abracé al canto
de algunos pájaros que apenas recuerdo.
Me abracé fuerte con los ojos cerrados
a un árbol que no existe.



____________________________________

Resistir
con alegría
con verdad
con sueño
con libros
con palabras
con canciones
resistir sin banderas
sin frontera
sin odio
resistir como quien sigue naciendo
como quien promete un poco más de mundo
como quien salva
resistir con sangre
con abrazo
con vuelo
resistir plantando flores
o saludando a quien pasa
o celebrando el brillo que todavía permanece
o dibujando un paisaje posible
dentro del paisaje feroz.
Resistir como quien retrocede
o anda a contramano
pero que avanza avanza avanza
siempre.

______________________________________


Dale bicho de luz mandate a jugar
que tal vez sea la partida final
el último pliegue de mundo
dale que nadie puede salvarse solo
y hay que unir
escuchando al otro
queriendo al otro
mirando al otro que pasa y tal vez no sabe
que uno más uno son mil
y acá ya somos unos cuantos multiplicando paz
y tal vez algo se quiebre
o algún tablero se desordene
empujando así como todos nosotros
para que sean eternos no sólo los laureles
sino todo todo esto
que supimos conseguir.



_______________________________________



Capaz que si sembramos amor crezca amor.






















Comentarios

Entradas populares de este blog

El aparecido

Big bang

Rapsodia constante