Estación
















Ya no palabras.
Ya no intentos.
Ya no poner una cosa
en lugar de otra.
Ya no el juego
de vestirse o desnudarse.
Ya no más adornos
ni apariencias.
Sé que estás
en el viento que corre entre mis dedos.
Sé que estoy en tu latido.
Y es todo lo que hay
y es todo lo que importa.










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